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domingo, 17 de noviembre de 2013

¿Quién llegó tras el lobo?

Cuando aparece un cadáver en la sierra, ya sea porque (como en este caso) ha sido comido por un lobo o por alguna otra razón, entran en juego los carroñeros. 
Los pobres carroñeros han gozado de muy mala fama entre los humanos. Sin embargo, llevan a cabo una labor fundamental, la limpieza del bosque. Son como un equipo de recogida que, actuando por turnos, deja limpio el monte de cualquier resto de animales que hubieran podido quedar por allí, con lo que evitan infecciones, malos olores, enfermedades, etc...
Cuando aparece un cadáver en el monte, los primeros en llegar son los córvidos (urracas, cuervos, etc) que se alimentan de las partes más blandas del animal. Como poseen plumas "brillantes", al descender sobre el cadáver generan unos reflejos que son vistos por el siguiente grupo en llegar: los buitres. Y a ellos va dedicada esta entrada. 
Existen cuatro aves en España que podemos considerar dentro del grupo de los buitres. Los buitres negros, los buitres leonados, los alimoches y los quebrantahuesos. 

Los primeros en llegar a la carroña sob los buitres negros. Tienen una gran envergadura y son de costumbres más solitarias que los leonados. Su fuerte pico les permite abrir la piel del cadaver, y no comen más que los músculos superficiales. 

Buitre negro en vuelo

No tienen el cuello tan pelado como los leonados, tampoco hunden tanto la cabeza en el cadáver. No les gusta mucho ser molestados, así que en cuanto llega el tropel de buitres leonados suelen marcharse. 

Buitre negro. Obsérvese el fuerte pico.
Los buitres leonados no pueden acceder directamente al festín. Necesitan que otro animal rasgue la piel del cadáver para poder empezar a alimentarse. Generalmente es un buitre negro, como comentaba antes, quien hace este trabajo, pero en ausencia de éste, deben esperar a que lo haga un zorro, un lobo o, como me comentaba no hace mucho un compañero de Huesca, el propio alimoche, que veremos que suele acceder más tarde a la carroña. 
Buitre leonado en vuelo
Los buitres leonados suelen encontrarse planeando, aprovechando las corrientes térmicas, en busca de carroña de la que alimentarse. Cuando observan, por ejemplo, los destellos indicativos de las urracas o cuervos, se lanzan hacia el suelo desarrollando un vuelo especial, que es visto por los buitres leonados de los alrededores, que se dirigen rápidamente hacia la zona. Esta es la causa de que suelan juntarse muchos buitres ante un solo animal muerto. 
Buitre leonado
La cabeza pelada les permite acceder mejor al interior del animal, y comer casi todo lo que encuentran a su paso, vísceras, restos de carne, etc. 

Los alimoches que están por la zona (en caso de que los hubiera) se acercarán al cadáver tras los buitres leonados, y comerán la carne pegada a los huesos o los restos de carne que les hayan dejado. 

Alimoche (Arribes del Duero)

El alimoche no solo se alimenta de carroña, sino que en muchas ocasiones come también huevos, etc. Es una de las pocas aves (sino la única) que utiliza herramientas en su alimentación, ya que para abrir los huevos grandes emplea piedras que deja caer desde cierta altura.

Alimoche

Y, por fin, si estamos en una zona en la que existan quebrantahuesos (ahora mismo en la península esto ocurre casi únicamente en pirineos) esta ave llegará en último lugar, aprovechando para su alimentación los huesos del animal.

Quebrantahuesos en vista lateral.
 Si estos son demasiado grandes, los dejará caer sobre las piedras para fracturarlos. Esta práctica no la realiza para comerse el "tuétano" (como se podría llegar a pensar) sino para fraccionar el hueso en trozos más pequeños, que puedan ser ingeridos. 
Quebrantahuesos (Pirineo oscense).

 Y así, amigos, llegamos al final, en el que varios carroñeros se han aprovechado de los restos del animal muerto y el bosque vuelve a quedar limpio, comenzando otra vez toda la historia quizá en un lugar cercano. 
¡Hasta la próxima!